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Si te vas a mudar y estás pensando en empezar a adquirir cajas puede que te lleves una gran sorpresa al comprobar la cantidad y variedad de cajas en el mercado, incluso la propia empresa de mudanzas es probable que te ofrezca diferentes tipos y no sepas cuál de todos ellos es el más apropiado para según qué objetos. Para ahorrarte futuros disgustos no te pierdas la siguiente guía de cajas de mudanzas.
Medidas. En primer lugar es importante saber qué medidas debe tener la caja a adquirir según lo que quieras guardar en ella. Si se trata por ejemplo de una serie de cuadros, tendrás que medir el más grande para poder empezar a buscar cajas en las que éste entre. Las medidas de las cajas vienen dadas del siguiente modo: Alto x Ancho x Largo. No olvides comprobar la unidad de medida, pues no es lo mismo recibir una caja de 12 metros de alto que una de 12 mm.
Peso. Este es sin duda un factor clave, pues son varios aspectos relacionados con el peso los que determinan si necesitas un tipo de caja u otro. Para objetos ligeros y no muy grandes se recomiendas las cajas troqueladas automontables, mientras que para objetos más pesados las cajas de solapas o americanas, son las ideales. Además, si hablamos de objetos pesados, más de 8 kilogramos, lo mejor es adquirir cajas de doble canal, pues son más resistentes y soportan el peso sin romperse.
Fragilidad. No es lo mismo transportar vasos que cojines, por ello debes tener especial cuidado con los productos delicados. Además de envolver este tipo de pertenencias con papel de burbujas, rodearlo de protección de Porex o material de relleno, también es importante que utilices cinta adhesiva para envolver la caja que especifique la fragilidad del contenido. Así te aseguras de proteger tus pertenencias y dejar bien claro que con estas cajas se debe tener un cuidado especial. Si no encuentras este tipo de cinta, seguro que encuentras las pegatinas de alerta, pues señalizan tanto el tipo de contenido como la fragilidad del mismo.
Comodidad. Si prefieres no tener que doblar la ropa tipo camisas o chaquetas, siempre puedes adquirir lo que se conoce como cajas armario o guardarropa. Estas permiten colgar con la propia percha la ropa y guardarla dentro de una caja sin que esta se arrugue. Otras opciones basadas en la comodidad del cliente son por ejemplo la existencia de agujeros laterales en las cajas a modo de asa para poder transportarlas o cajas de cierre rápido por solapa, que funcionan de un modo similar al de las cajas de cereales de hoy en día.
Éstas son los modelos más comunes y los consejos básicos a la hora de escoger las cajas para guardar todas las pertenencias, eso sí, no olvides escribir en cada una de ellas lo que has guardado en su interior y realiza un inventario para comprobar que no te falta de nada.